El Commodore 64 Ultimate es el primer hardware oficial lanzado por Commodore International en más de 30 años bajo su nueva dirección, disponible actualmente en preventa a partir de 299 USD con envíos esperados en octubre o noviembre de 2025. No se trata de un emulador: utiliza un chip AMD Xilinx Artix‑7 FPGA que recrea a nivel de silicio la placa original del C64, ofreciendo una compatibilidad de al menos el 99 % con miles de juegos, cartuchos y periféricos clásicos de los años 80 y 90. Está dirigido por Christian “Peri Fractic” Simpson, creador en la comunidad retro, y respaldado por antiguos ingenieros y responsables históricos de Commodore, aunque la financiación de la adquisición aún no ha sido completada.
Cuenta con 128 MB DDR2 de RAM, 16 MB de memoria flash NOR, e incluye funcionalidad integrada del núcleo Ultimate‑II+ con emulación de cinta y cargador DMA rápido para eliminar las esperas tradicionales de cassette . En cuanto al vídeo, ofrece salida HDMI certificada en 1080p (50 Hz PAL o 60 Hz NTSC), con latencia casi nula y soporte DVI, además de una salida analógica DIN‑8 que permite conexiones CVBS, S‑Video o RGB.
En sonido dispone de dos sockets para chips SID (6581/8580) con detección automática de voltaje y filtro, y emulación UltiSID octal por FPGA, complementado por un conector SID‑TAP . La conectividad abarca tres puertos USB‑A 2.0, un USB‑C, ranura MicroSD, HDMI (cable incluido), puerto de audio jack de 3,5 mm y óptico S/PDIF; Ethernet a 100 Mbps y Wi‑Fi; puerto para cartuchos, datassette, unidad de disco; dos puertos DB‑9 para joystick o paddle; y puerto de usuario de 26 pines (con adaptador por separado) .
El teclado es mecánico de 66 teclas con interruptores Gateron Pro 3.0 (55 g), diseño clásico del C64, con retroiluminación RGB en 70 leds, full NKRO y PCB translúcido en los modelos compatibles, aunque la edición básica BASIC Beige carece de iluminación. La iluminación del teclado y de la carcasa es configurable por menús, con patrones ajustables, velocidad y brillo, y algunos modelos reaccionan al sonido del SID.
Se ofrecen tres versiones estéticas: la edición BASIC Beige (~ 299 USD) con diseño clásico sin iluminación pero con los nombres de los creadores originales grabados en la placa; la Starlight Edition (~ 349 USD), con carcasa translúcida, PCB transparente y luces reactivas; y la Founders Edition (~ 499 USD), edición limitada a 6 400 unidades, con carcasa ámbar translúcida, certificado con sello de oro, chapa y colgante de oro 24 k, camiseta conmemorativa y pegatina holográfica numerada comenzando en 00000001, con iluminación reactiva incluida.
En el contenido incluido se proporciona un transformador universal de 12 V, cable HDMI, guía de usuario encuadernada en espiral, USB “cassette” de 64 GB con más de 50 títulos clásicos licenciados, demos, música, una nueva secuela titulada “Jupiter Lander: Ascension”, guía rápida y pegatinas de estilo retro. La preventa se lleva a cabo en la plataforma propia de Commodore, no en sitios como Kickstarter o Indiegogo, y ofrece garantía limitada de un año además de reembolso completo sin preguntas antes del envío.
Aunque aún falta completar el pago de adquisición de la marca, Commodore asegura que existe un contrato que garantiza la producción independientemente del estatus final de la compra. Los analistas y seguidores han destacado que este proyecto representa una propuesta superior a reediciones anteriores como The C64 Maxi, al ofrecer hardware real compatible con periféricos originales, en lugar de emulación ARM. Por todo ello, el Commodore 64 Ultimate revive la experiencia original con una fidelidad técnica y estética muy alta, destinada tanto a coleccionistas como a nuevas generaciones que deseen explorar el legado del C64 en pleno 2025.

