En los sistemas actuales podemos disfrutar de juegos como Red Dead Redemption, Skyrim, o la saga GTA. Estos títulos, son algunos de los conocidos como “SandBox”, que permiten una libertad total de movimientos, y generalmente un desarrollo de la Historia no lineal.
Sin embargo, Activisión tuvo la misma idea mucho antes. En 1.991 Hunter nos abrió todo un abanico de nuevas posibilidades y un mundo entero por explorar.
Hunter es un juego de acción y aventura en un entorno totalmente en 3D, publicado para Amiga y Atari ST. Una de las cosas más impresionantes de este juego es que fue totalmente diseñado por tan solo dos personas. Tanto la programación como los gráficos fueron creados por Paul Holmes, responsable entre otros de títulos como Powerplay, Fly Fighter o Spitting Image: Computer Game.
Los gráficos 3D son polígonos bastante toscos, pero si tenemos en cuenta las dimensiones del mapeado podemos darnos cuenta de que supusieron todo un avance.
En el apargado sonoro, contamos con Martin Walker, que tiene un dilatado currículum que incluye, por ejemplo a Spindizzy Worlds, Overlord, Dragon Breed, Final Blow, 9 lives y Atomic Robo-kid. La banda sonora está compuesta por un único tema. Sin embargo no se echa de menos la música durante el desarrollo de la acción, ya que el juego cuenta con sonido ambiente.
El argumento del juego se basa en misiones de asesinato. Debemos encontrar a nuestro objetivo y darle “matarile”. Para ello nos facilitarán las coordenadas de su ubicación y normalmente estará bastante lejos. Deberemos echar mano de una gran variedad de vehículos que van desde helicópteros, a tablas de surf, pasando por bicicletas, todo terreno, camiones, lanchas y un largo etc. Tras cumplir con el trabajo, deberemos volver al cuartel general, donde se nos asignará el siguiente objetivo.
Hunter está repleto de detalles, como por ejemplo la posibilidad de poder cazar conejos para utilizarlos como alimento o lanzar vengalas para alumbrarnos en las oscuras horas nocturnas.
En su punto más débil, sin embargo se encuentra en los combates. Son bastante confusos. Es difícil hacer puntería cuando no se dispara en ángulo recto. Además, los enemigos explotarán al morir. Un fallo bastante gordo, en mi opinión.
Concluyendo: Hunter es un sandbox en su estado más primigenio. Un juego grandioso que nos sumergirá en un mundo, que pese a su falta de realismo y tosquedad, cautiva al jugador desde el primer momento y le proporcionará multitud de horas de entretenimiento.



